Inauguración del telégrafo en Cuenca
Inauguración del telégrafo en Cuenca
Autorización y línea ferroviaria
La autorización para construir líneas telegráficas en el Ecuador fue otorgada por el Congreso de 1871 (El Nacional, No. 94, 27 de septiembre de 1871). La primera línea se instaló en 1873, durante la segunda administración de Gabriel García Moreno (1869-1875). No obstante, esta no fue de servicio público, sino que se construyó para satisfacer las necesidades del ferrocarril que ese mismo año se empezó a levantar con la intención de que empalmara, en Sibambe, con la carretera hacia Quito.
De Quito a Guayaquil y al mundo
Fue el presidente José María Plácido Caamaño (1883-1888) quien emprendió la tarea de conectar Quito y Guayaquil por medio del telégrafo y poner este último al servicio del público. La línea se inauguró el 9 de julio de 1884, fecha escogida por ser el primer aniversario del triunfo de la revolución contra Ignacio de Veintemilla. Tres días después, el 12 de julio, el telégrafo ecuatoriano se conectó con el cable internacional, lo que hizo posible la comunicación directa con el exterior.
Reglamento y cobertura territorial
Para la organización del servicio telegráfico, el presidente de la República dictó en 1884 el Reglamento de Telégrafos Nacionales y puso el nuevo servicio bajo la responsabilidad del Administrador General de Correos. Las primeras oficinas se establecieron en Guayaquil, Yaguachi, Chimbo, Riobamba, Ambato, Latacunga y Quito.
En 1885 se construyeron nuevas líneas: una entre Guayaquil y Daule y otra entre Alausí y Cuenca (terminada el 22 de agosto). Entre 1886 y 1888, la línea se extendió hasta Tulcán por el norte y Loja por el sur. Además, se construyeron ramales hacia Guaranda, de Loja a Machala, de Yaguachi a Babahoyo y de Santa Elena a Bahía de Caráquez. En febrero de 1888, el telégrafo nacional se conectó con el colombiano.
Consolidación de las comunicaciones
Hacia 1892, las oficinas telegráficas en el país ascendían a 52 y la longitud total de la línea telegráfica se estimaba en 1.500 kilómetros, marcando un hito fundamental en la modernización de la conectividad e historia del Ecuador.
