La Lápida de Tarqui - Vindicación del sabio Francisco José de Caldas
La presencia en nuestro territorio de la I Misión Geodésica Francesa en el siglo XVIII marcó un hito definitivo para la ciencia global. Comandada por Carlos María de la Condamine, las investigaciones e inscripciones astronómicas realizadas en la Real Audiencia de Quito contribuyeron a la determinación exacta de la forma de la Tierra. Catorce años después de concluidos los trabajos, La Condamine propuso el metro actual como sistema de medida universal, equivalente a la diez millonésima parte del cuadrante del meridiano terrestre.
Análisis Físico del Soporte
| Materia prima: | Piedra de mármol tallada |
| Dimensiones: | 55,5 cm × 51,5 cm |
| Espesor: | 8,5 cm |
| Masa / Peso: | 5 arrobas, 10 libras |
| Asiento original: | Parcialidad de Tarqui |
Evidencia Epigráfica y Paleográfica
Existe una controversia histórica respecto a su datación. El doctor Octavio Cordero Palacios adujo que la pieza data de 1792, año grabado hacia el margen izquierdo a la altura de la séptima línea.
Sin embargo, la paleografía moderna desmonta esta aseveración: al analizar el elemento epigráfico, se descubre una notoria diferencia técnica entre el grabado firme de todo el texto original y la incisión posterior, casi imperceptible, en la que se consignó la cifra de 1792. La placa fue labrada décadas antes.
Trayectoria y Custodia del Objeto
El sabio colombiano José Caldas la descubre en una propiedad rural del Azuay y la traslada a Colombia para protegerla de una inminente destrucción.
La placa es empotrada en el frontis de la Catedral Vieja de Cuenca, donde permanece expuesta a la ciudadanía durante treinta y cinco años.
Es trasladada definitivamente para su conservación técnica al Museo Municipal «Remigio Crespo Toral».

