En un tributo estilístico a Mignola, Constanza Oroza toma su inspiración de artefactos egipcios de los museos británicos y trae a la diosa de la guerra, Sejmet, a recontar su mito en la búsqueda de poder y reconciliación que, iracunda y con cabeza de leona, te lleva por una historia familiar y humana entre los dioses.